Archivo mensual: marzo 2009

Un gran Recital de Clarinete y Piano.

En el Conservatorio tuvo lugar el martes 31 de Marzo el recital anunciado en el que intervino el dúo formado por Víctor de la Rosa y Oscar Caravaca, clarinete y piano, respectivamente. Víctor de la Rosa comenzó sus estudios musicales en la Escuela Municipal de Alcúdia (Mallorca) con Joaquim Redondo, y los continuó en el Conservatorio Profesional de Palma de Mallorca con el profesor Tomàs Picornell. Está licenciado en interpretación de clarinete por la ESMUC y ha estudiado con Joan Enric Lluna, y clarinete bajo con Harry Sparnaay, y también con Antony Pay y Lorenzo Coppola.  Ha realizado numerosos conciertos en toda Mallorca y Cataluña, en los que cabe destacar recitales en el Auditorio de Barcelona y Palau de la Música Catalana. Y su debut como solista con la Orquesta del Conservatorio de Baleares.  Ha perfeccionado con profesores de renombre como W. Boeykens, P. Martínez, W. Seyfarth, J.L. Estellés, A. Damiens, entre muchos otros.

Victor de la Rosa fue galardonado en el Concurso Permanente de JJJMM de España, y su compañero Oscar Caravaca nació en Palma de Mallorca y comienza sus estudios de piano con Albert Díaz. Está licenciado en la especialidad de piano por el Conservatorio Superior de Música de las Islas Baleares. Ha sido alumno de los maestros Ramón Coll, Luciano González Sarmiento y Ana Guijarro. Fue premiado como mejor pianista acompañante en el Concurso Nacional de viento madera de Juventudes Musicales España. Ha sido colaborador de la Orquesta Sinfónica de Baleares “Ciutat de Palma”, habiendo trabajado con directores como G. Simon, S. Mas, E. Colomer o Lászlo Kovács. En el año 2005 debuta como concertista con el Concierto nº 3 de Beethoven para piano con Salvador Brotons como director. Desde ese mismo año forma dúo con el clarinetista Víctor de la Rosa, habiendo actuado en importantes salas, destacando una gira de conciertos en la “Xarxa de Músiques de Catalunya” promocionada por Juventudes Musicales de España.

En el Recital que ofrecieron en Sanlúcar ofrecieron un programa íntegro de música española, algo sin duda infrecuente y mucho más en este tipo de recitales: Fantasía sobre Goyescas, del compositor catalán nacido en 1962, Albert Guinovart. También procedieron al estreno de una obra de Raquel García Tomás, que estuvo presente en la sala. Homenajeando a Isaac Albéniz, de quien se cumplen los  primeros cien años de su muerte, el dúo de De la Rosa-Caravaca brindó una bella transcripción de Cuatro canciones en versión de clarinete y piano, cerrando el recital en su segunda parte con la hermosa Sonata española de Joaquín Turina, originalmente escrita para violín y piano pero que encontró aquí a dos intérpretes de excepción que consiguieron que no echáramos  de menos la versión primera.

Actos Conmemorativos del XXV Aniversario de JJMM de Sanlúcar de Barrameda

Con un Concierto Extraordinario ofrecido por la Orquesta de Córdoba

JUVENTUDES MUSICALES RECIBIÓ LA MEDALLA DE ORO POR SU XXV ANIVERSARIO

En un Auditorio de la Merced abarrotado de público, Juventudes Musicales celebró el anunciado concierto extraordinario conmemorativo del XXV Aniversario de su fundación, que estuvo a cargo de la Orquesta de Córdoba dirigida por Manuel Hernández Silva, y que contó con la participación como solista de violín de la intérprete Isel Rodríguez Trujillo. El concierto contó con el patrocinio de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que estuvo representada en el acto por el Delegado Provincial de Cultura de Córdoba, Joaquín Dobladez.

La enorme expectación creada en torno a este concierto fue satisfecha y materializada en una noche excepcional para los casi quinientos espectadores que se dieron cita en el Auditorio, que aplaudieron al final del concierto puestos de pie la magnífica y magistral interpretación de esta Orquesta andaluza que trajo hasta Sanlúcar dos obras del repertorio sinfónico romántico europeo que justificó con creces la buena fama y el prestigio que la precedían.

El Concierto para violín y orquesta de Jean Sibelius es una obra de una factura impecable, cuyos temas, inspirados en el folklore finlandés, aparecían en formas y tonalidades diversas, unas veces surgiendo de la nada, entre las mágicas cuerdas del violín solista, otras brillando con ímpetu en unos tuttis orquestales plenos y redondos. La calidez del sonido de Isel Rodríguez cautivó a todos los espectadores, que no podrán olvidar fácilmente su gran seriedad y corrección interpretativa, su suavidad y su honda expresividad, que fue en todo momento replicada, adornada y arropada por unos músicos orquestales en “estado de gracia”, atentos en todo momento a la precisa y determinante batuta del maestro Hernández Silva.

En el intermedio del concierto se procedió a la entrega solemne del galardón de Juventudes Musicales de Andalucía —que trajo hasta nuestra ciudad a todos sus representantes (de quince ciudades, entre ellas Sevilla, Cádiz, Almuñécar, Motril, entre otras) e incluso de fuera de Andalucía (Albacete, representada por su presidente Agustín Peiró)— a Juventudes Musicales de Sanlúcar con motivo de su XXV Aniversario, y por los méritos acumulados por un trabajo constante y sacrificado en beneficio de la música y la juventud. El presidente de la organización cultural andaluza, el académico, jurista y profesor universitario, además de concertista de piano, Julio García Casas, procedió, en presencia de la alcaldesa, Irene García, a imponer la Medalla de Oro de Juventudes Musicales al presidente local, Salvador Daza. Acompañaron a éste en el escenario  los anteriores presidentes de la entidad, Agustín Gómez, Manuel Jesús Barba y Alfonso Cuevas.

Tras las palabras de agradecimiento de Salvador Daza y de García Casas —que glosó las virtudes  y el beneficio que para la toda sociedad tiene la cultura y las artes, en especial la música— cerró la ceremonia de entrega la alcaldesa, que se comprometió a seguir apoyando a esta asociación y a la cultura en general, en la medida de las posibilidades del municipio, adhiriéndose cordialmente a esta merecida distinción que representa un orgullo y un prestigio no solo para Juventudes Musicales sino para la ciudad entera.

 Seguidamente, la Orquesta de Córdoba inició la segunda parte del programa anunciado, integrado en exclusiva por la Sinfonía nº 2, en Do Mayor de Robert Schumann. Aquí,ese gran director que es Manuel Hernández Silva mostró sus magníficas cualidades como concertador, elevando aún más si cabe el listón artístico y el buen sabor que había dejado en la primera parte. Esa gran sinfonía schumaniana contiene algunos de los momentos más bellos de toda la música romántica y destaca por diferentes motivos “cíclicos” que se repiten en cada uno de sus cuatro movimientos. El movimiento lento, Adagio, que fue mantenido a una velocidad reposada y tensa, tremendamente difícil para los violines —que rozaban el límite de su tesitura aguda y de su capacidad expresiva—, mantuvo en vilo en todo momento a un auditorio totalmente entregado que premió al final el esfuerzo de estos estupendos músicos con grandes y continuados aplausos, unánimemente puestos en pie.

Durante la mañana se celebró también la Asamblea Anual de la Federación Andaluza en el Palacio Ducal de Medina Sidonia, que fue inaugurada por la Delegada de Cultura, María Cano. Durante casi tres horas se debatió ampliamente sobre los proyectos y las actividades de Juventudes Musicales de cara al próximo año y se aprobaron la memoria y los presupuestos de la entidad. Posteriormente se celebró un almuerzo de hermandad en Bajo de Guía, en el Restaurante Mirador de Doñana, por gentileza de JMA.

El programa de actos de este XXV Aniversario de Juventudes Musicales de Sanlúcar continuará el próximo 31 de Marzo con un concierto de Clarinete y Piano que tendrá lugar en el Conservatorio “Joaquín Turina”.

Texto: Juventudes Musicales
Fotografías: José Manuel Gil y Francisco Oliva

LA GUITARRA Y EL PIANO, PROTAGONISTAS DE DOS BRILLANTES CONCIERTOS.

Éxito de Pedro Mateo González y del dúo pianístico González-Collado.

Durante esta semana, Juventudes Musicales organizó dos interesantes recitales incluidos en la programación extraordinaria que ha elaborado con motivo de su XXV Aniversario.  El martes, en el Salón Rojo del Palacio Municipal, el guitarrista abulense Pedro Mateo González ofreció un magnífico recital con un variado repertorio de obras que ejecutó impecablemente. Estamos ante un músico de una gran solidez y de un gran bagaje artístico, aún a pesar de su juventud. Ninguna de las obras que tocó este gran intérprete fue de compromiso o de relleno. Todas tuvieron una ejecución brillante y llena de matices, dando a cada una de ellas su dimensión y su estética adecuadas.  El recital se abrió con la “Sevillana” de Joaquín Turina, para proseguir con la “Fantasía nº 7” de Fernando Sor, un compositor que además de ser un clásico del repertorio guitarrístico, cada vez  que se oye se engrandece más y más como autor indispensable e imprescindible del siglo XIX español.

Ya en la segunda parte, los “Homenajes” del compositor y guitarrista cubano Leo Brouwer, nos trajo unos sones divertidos y claramente influenciados por cada uno de los compositores a los que el autor homenajea. En todo momento Pedro Mateo González demostró su gran calidad interpretativa, llena de magia y sensualidad, arropado por una acústica de ensueño en este Salón que se debería usar más para este tipo de recitales.

El jueves, en el Conservatorio, el dúo de piano a cuatro manos integrado por Alberto González Calderón y Arnold Collado dio la oportunidad de gozar una vez más con este fenomenal dúo de pianistas que, si ya individualmente han demostrado suficientemente su calidad como solistas, al unirse en este conjunto camerístico  alcanzan unas cotas verdaderamente admirables.

Nos trajeron un programa en el que se incluía la muy conocida “Sinfonía nº 9 del Nuevo Mundo” de Antón Dvorak, en la primera parte, y la “Suite Española” de Isaac Albéniz —un compositor del que se cumple en este año el Primer Centenario de su muerte—, en la segunda parte. Ambas partes bien diferenciadas, aunque unidas por el denominador común del nacionalismo musical,  tuvieron una impecable ejecución, adecuada en todo momento a la estética de cada uno de los autores. La transcripción de la “Sinfonía” de Dvorak ofreció la oportunidad de oír esta magnífica obra en unas condiciones especiales con unos detalles que se escapan normalmente en la versión orquestal. En cuanto a las piezas españolas, los autores del arreglo, el propio dúo González-Collado se permitieron algunas licencias que sin duda cambiaron y enriquecieron la partitura original en su nuevo planteamiento para las cuatro manos, aunque no por eso dejará de conservarse la obra original escrita por el homenajeado Albéniz. Está por ver si el compositor catalán (tan andaluz a veces) les hubiera dado el visto bueno. En suma, dos conciertos inolvidables.

Texto: Salvador Daza
Fotografías: Miguel Furlock